Me costó encontrar a Kika esta semana. Según me dijo estuvo muy ocupada haciendo una limpieza profunda en la casa. Pero... limpieza limpieza!, me aclaró después. Tiré de todo, no te imaginás, como diez bolsas de consorcio llenas de porquerías!, me contaba agarrándose la cabeza. Es que en una casa a través de los años, se van acumulando tantas cosas, vos viste? Si, le contesté pensando en que yo tendría que hacer lo mismo algún día. Y cómo te decidiste, Kika? Porque esos son trabajos horribles de hacer! Se tarda tanto tiempo... Si, tenés razón, dijo ella cerrando y abriendo los ojos como en cámara lenta, yo empecé el martes, y mirá, tardé como hasta el jueves en tener de vuelta una casa habitable.
Hizo una pausa y enumeró tocándose los dedos uno por uno: Tapitas, trapos, lapiceras sin tinta, frasquitos de perfume vacíos, ovillitos de lana que no te alcanzan para tejer nada, revistas que en otra época me interesaban, anteojos de sol con la patilla rota, un florerito partido envuelto en diario con los pedazos esperando a que alguien los pegue... y al lado el pegamento ya seco! Por qué guardaremos tantas porquerías? Yo creo que un poco el problema es que Pedro y yo somos parecidos en eso. Los dos somos unos eternos acumuladores de cosas con esperanza!. Jajajaja, Cosas con esperanza? dije divertida, y siiii, me explicó la gallega, son cosas que en sí conservan la esperanza de que alguien las rescate, viste? Y uno las guarda, pienso que por no traicionar eso, por que esto puede servir mas adelante, esto otro lo vas a arreglar cuando tengas tiempo, lo de mas allá se lo vas a regalar a tu sobrino para que juegue, y así...
Mientras charlábamos recordé que en otro momento, Kika ya había confesado cierto interés por el destino de las cosas que se tiran, pero no dije nada, y seguí caminando. Nos estábamos dirigiendo a la plaza que hay en el barrio, y ese es un paseo que hacemos habitualmente, principalmente porque es una placita chiquita, muy linda, con hamacas y unos bancos de piedra en los que es hermoso sentarse a recibir el sol de otoño. Justo cuando nos sentamos, Kika mira al suelo y ve un tornillo: Ves? ahí está el problema, me dice señalándolo, es que las cosas parece que te tientan. Porque uno ve ese tornillo y piensa: cuántas veces necesitás colgar un cuadrito y no tenés el tornillo adecuado. Y si fuese ese el que vas a necesitar? Y entoces te lo metés en el bolsillo, y cuando llegás a casa lo dejás por ahí, adentro de un cenicero. Después vas a fumar y por no tirar el pucho arriba del tornillo lo ponés sobre la mesa del televisor, "después lo guardo en el frasco de los tornillos", te decís, pero te olvidás, y resulta que cuando buscás el control remoto y sin querer tocás el tornillo decís: "ah, cierto... pero ahora... quiero ver la tele" justo te llaman por teléfono, y vas con el tornillo en la mano y lo dejás en la cocina. Mientras hablás con una amiga llega tu marido a la casa que va a hacerse un café y ve el tornillo, y pregunta: Y este tornillo? de dónde salió? Por no explicarle decís: dámelo, yo lo guardo, pero como ibas a la habitación a ver la tele lo pasás a la mesita de luz. Al otro día te estás cambiando para irte y buscando una pulsera que dejaste por ahí te lo chocás de nuevo, y ahí pensás: "otra vez ésto acá", así que lo metés en el cajón de la mesa de luz. Y listo. Ya no lo ves más así que no te molesta. Y cuando te querés acordar en ese cajón tenés de todo y lo que querés guardar no te entra. Ahí es donde algo que podría ser útil se convierte en "esas porquerías que guardo y no sé para qué".
Sin decir palabra me quedé mirando a la gallega, y dándome cuenta de que lo que estaba oyendo es lo que le pasaría a la mayoría del común de los mortales, de modo que...el destino del tornillo ahí tirado en el pasto... ya estaba dictado.
Kika miraba al piso sin hablar, y movía la cabeza lentamente, como si se lamentara. Nos habíamos puesto tristes? Che Kika, dije enseguida, ahora no nos vamos a poner a penar por el tornillo... es ridículo! Si, sí tenés razón. Mejor me lo llevo y lo pongo en el frasco.
649. Manbat
Hace 4 horas



