jueves, 23 de julio de 2009

29- Caramelos para el dolor

Hola Kika, dije estirando la mano con una bolsa llena de caramelos, y...? andás mejor? Desde la cama me miró un poco a mí, pero un poco más a la bolsa. Y, si, ando mejor... ésos son los caramelos Bonafide? guau! todavía existen?
Hacía un tiempo largo, un día, hablando de lo que nos gusta comer, empezamos a rememorar cosas ricas que comíamos en la infancia. Así es como salieron los famosos caramelos Bonafide cubiertos con chocolate. Las dos los habíamos comido cuando éramos chicas, y teníamos un recuerdo muy parecido. Si había algo que marcaba que un cuarto de caramelos podía ser un regalo era eso: que fueran aquellos famosos, cubiertos con chocolate que, además de ricos, eran un poco caros, y que se regalaban como algo especial.
Así que la gallega extendió una sonrisa de oreja a oreja cuando abrió la bolsa y confirmó lo que había visto. Estoy mejor, ya estoy mejor, decía covencida. Pero qué cosa... no veo la hora de levantarme de la cama, espero que mañana me pueda levantar! Desde antes de ayer, que se había sentido mal, Kika estaba convaleciente y un poco fastidiosa, esperando que los remedios le hicieran efecto, y puteando contra un dolor persistente de glúteos, debido a las inyecciones que le habían sido dadas.
Che, te parece a vos que las inyecciones tengan que doler tanto? Yo no lo puedo creer, te juro que no lo puedo creer. Ah, si? pregunté preocupada por ella, enserio duelen tanto? Que si duelen? dijo arrugando la cara, uf! mirá, al principio no tanto. Cuando recién te la aplican no molesta mucho, pero con el paso de las horas, sentís cómo se te va extendiendo un dolorrr, y se te empieza a poner la cola dura dura. Y lo peor es que el primer día, vos decís, bueno, mas tarde se me va a pasar... a la noche se me va a pasar... mañana se me va a pasar.... pero, me podés creer que te dura hasta el otro día? Y encima al otro día te tenés que dar otra, y ahí empezás de nuevo.... que lo parió.
Por suerte los caramelos le habían gustado y no solamente para comerlos, porque mientras charlábamos sacó uno de cada sabor y los puso arriba de la cama en hilera, para poder verlos. Esta Kika a veces parece una nena, pensé. Che, pero sabés que no puedo recordar si el envoltorio era como éste? me dijo después de terminar su clasificación. Me acuerdo que eran con un papel brillante, y doble... porque tenía dos capas de papel, no? Sssi, creo que sí, le contesté pero sin poder acordarme de nada. Qué lindos, me encantan, gracias che, y me miró como si le hubiera traído un regalo valiosísismo. Es que me trae recuerdos... dijo un poco nostálgica. Porque... yo no sé como era en tu casa, pero en la mía no es como es ahora con los pibes, viste? que todo lo que se les antoja se les compra, o que todos los días sale una golosina nueva, y van al kiosco a cada rato. Ni siquiera era tan común tomar Coca, te acordás? Cuando alguna amiga venía al boliche de mi viejo me decía bajito "pedile una coca a tu papá, dale, pedile una coca", porque no se tomaba gaseosa todos los días... pero... qué vieja me siento jajaja, dijo incorporándose un poco más sobre la almohada, Ay! me duele el traste! Bueno, me como el último. Comé vos también, dale, comete uno.
Pobre Kika... estaba toda dolorida. Pero igual se había puesto contenta un rato... y enseguida sale con esa facilidad para recordar... Estaba pensando en eso mientras aprovechaba para ayudarla un poco, ordenarle algunas cosas en la habitación, traerle un poco de agua... Un gritito interrumpió mi devenir mental.
Qué te pasa, le dije burlona, tenés el culo delicado? Y qué te parece! dijo gesticulando exageradamente con las manos. No lo puedo creer que las inyecciones duelan tanto, no lo puedo creer. Para mí que es porque a nadie le importa, che, que no descubren otra cosa. Qué querés que te diga, pueden mandar una nave al espacio, hacer un transplante de corazón, salvarle la vida a uno que dejó de respirar... y no pueden inventar inyecciones que no duelan??!! pero dejáte de joder...
Ultimo, último caramelo que me como hoy. Ultimo de últimos...

19 comentarios:

Carina Felice dijo...

Los caramelos son como los besos. Uno nunca quiere que llegue el ultimo :)
He dicho.
(faaaa)
saludos a todos los palabreros-ssshh!

adriana rey dijo...

Carina: Si si si!! me encantan los besos y los caramelos! Chuic!

JuanRa Diablo dijo...

Ya sabía yo que Kika se iba a comportar como una niña ante una bolsa de caramelos.

Pero que no sea tan quejica, que las inyecciones no duelen tanto. Duele más el amor propio de enseñar la retaguardia en el médico.

PD. ¿Existen por allá los caramelos Sugus?

adriana rey dijo...

JuanRa: No sé si es quejija o qué, pero ella jura que le ha quedado todo roto! (no se si el trasero o el amor propio :s)
Y claro que existen los Sugus!! me encantan lo azules, ahora mismo me voy al kiosco!

severino el sordo dijo...

Me ha recordado a mi madre y sus amenazas de llevarme al medico a que me recetara inyecciones,y los caramelos aqui en Zaragoza son tipicos unos llamados adoquines,los hay de todos tamaños que te puedas imaginar,un saludo.

Yágoda dijo...

Caramelos Bonafide...

No sé si no los recuerdo o si el sólo hecho de imaginarme la aguja de la inyección me los borró de mi pequeña caja de recuerdos que no recuerdo que guarda.

Ico dijo...

Dile a Kika que no sea tan quejica que en el fondo le gusta estar malita para que la cuiden y así darse a la "fiaca" sin tener que poner excusas...ja.ja

(!) hombre perplejo dijo...

La de caramelos que NO comimos en nuestra infancia porque nos alertaban de que habían hombres malos que repartían golosinas con droga a los niños a la salida del colegio. Ahora nos reímos, pero entonces era un clásico. Quizás uno de aquellos improbables caramelos "con droga" le vendría bien a Kika para mitigar sus dolores !)

adriana rey dijo...

severino el sordo: lo de las amenazas... sí que yo también lo conozco! y lo de los caramelos... adoquines? cómo serán de grandes! envíame un enlace con una imagen así los conozco.

Yágoda:No hay metarecuerdos... (?)

adriana rey dijo...

Ico: Es la segunda vez que en estos comments le dicen quejica a Kika, debe ser cierto eso que dices, le vamos a tener que empezar a llamar kejika. (lo de la fiaca te ha gustao, eh?)

Hombre Perplejo: Tal cual! tanto que te asustan y lo bien que vendrían algunos ahora!! (no creo que a Kika le importe mucho si no vienen cubiertos con chocolate) :D

severino el sordo dijo...

Aqui te dejo un enlace quie he encontrado,en el interior en su envoltorio llevan la letra de una jota ,la musica popular de esta tierra,a ver si te etreves con uno de los grandes,saludos.

http://tiflohomero.blogspot.com/2009/04/los-adoquines-del-pilar.html

adriana rey dijo...

Severino: Juajuajua! esos sí que son dulces! no sabía que existía algo así! gracias.

claudia paredes dijo...

NO me gustan las inyecciones y me parecen traicioneras si son en el trasero. (se puede decir culo en este blog?) Pero sí me gustan los caramelos. Compartidos.

adriana rey dijo...

Claudia: No se puede decir culo :]

Carina Felice dijo...

Jajajajajajjajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaajajajajajajajajajajaj
esta gente rara.....
menos mal que la Lente es seria.
jajaajajjajaajajajajajajajajjaajajjaajajajajjaajjaajajajajajjaajajjaajajajajajajajjajajaja
Muacks Shhhhhh!

adriana rey dijo...

Ojito, eh?! #)

Carina Felice dijo...

Adri, nos seas quejica :)
jajajaja

Martín dijo...

Adri, muy buen relato! Coincido con lo que dice Carina en el primer comentario... lastima que a veces cueste tanto empezar con el primero! jaja Saludos

adriana rey dijo...

Martín: Y... al que quiere celeste, que le cueste! :)