lunes, 16 de febrero de 2009

10- Pedro despistado

Cuando me los crucé a Kika y Pedro anoche por la calle, me pareció que Pedro me miró de una forma rara. Ellos iban a hacer su caminata habitual, la que hacen los domingos, y desde la vereda de enfrente Kika me saludó con la mano y fue entonces cuando Pedro miró y también levantó la mano tímidamente, como si no supiera a quién estaba saludando. Claro que era de noche, pero las veredas están bastante bien iluminadas, así que me quedé pensando si le pasaría algo, o si simplemente no me conoció. Lo raro es que con Pedro y Kika hace ya bastante tiempo que somos vecinos,... aunque ahora hacía rato que no nos cruzábamos... En fin, por eso esta mañana me fui hasta lo de Kika, sabiendo que los lunes a esa hora Pedro no se encuentra, y le conté mi impresión de anoche. Ella al principio no acertaba a entender bien lo que le quería decir, hasta que recordó y para mi sorpersa, se puso a reír diría que de una forma exagerada. Bueno, le dije, no entiendo la gracia... Es que ya sé lo que debe haber pasado, dijo la gallega, es que a esta altura Pedro ya no sabe a quién saludar y a quién no. Porque, no se lo digas a él, pero Pedro tiene un problema con la memoria de los rostros. Un problema? dije desorientada, si, si, él se confunde constantemente a la gente, agregó, y a mí para colmo eso me da tanta risa..!
A esa altura ya me empecé a preocupar, porque aunque a Kika le causara gracia, lo que me estaba contando me parecía un extremo! cómo no va a reconocer a sus propios vecinos!
A Pedro lo conoce mucha gente, vos sabés, y siempre le pasa lo mismo. Justo acá, en esta esquina, como está el semáforo, paran los autos y no hay día que no se asome alguno de un coche y le grite: Chau Pedro! él contesta atento, pero después generalmente me confiesa que no sabe quién es. Pero lo peor no es eso! lo peor... continuó mientras llenaba la pava para poner al fuego, es que ha pasado que saluda a alguien pensando que sabe quién es y no era esa persona! Yo me mato de risa con este Pedro que es tan despistado! Por ejemplo, te cuento lo que pasó un día en la playa, dijo divertida: Íbamos caminando por la arena, hablando de cualquier cosa, y de repente veo que empieza a hacer gestos con las manos hacia una mujer que estaba como a diez metros de nosotros. Hooola! qué tal! decía a los gritos. La mujer lo miró con cara de susto, mientras él se le iba acercando y diciendo: Qué casualidad encontrarla acá en la playa!!! Mirá Kika quién está por acá, la mamá de Lorenzo, la del kiosco del club, te acordás?
Yo a esa altura ya quería que me trague la arena, porque me dí cuenta en seguida de que se había equivocado. La supuesta conocida se quedó parada buscando mi mirada para que le confirmara si estaba ante un confundido o un loco, y yo que le decía despacito... no Pedro, no es... Para colmo él estaba tan seguro que hasta se había puesto alegre de verla!, y cada paso que se iba acercando a ella se daba vuelta para explicarme a mí, que supuestamente era la que no entendía con quién nos habíamos encontrado, diciendo: Es la señora que trabaja en el kiosco, la del club... la mamá... Cómo?... usted no es la mamá de Lorenzo? dijo para alivio de la mujer que ya estaba dura. No señor, dijo ella, me parece que se confundió...
La verdad era que a mí también me había causado gracia lo que contaba la gallega, me imaginaba la cara de Pedro ante la desilusión, y atrás de él Kika, riéndose en forma contenida, tratando de detenerlo ante el error que ya no tenía remedio... Me cebó un mate y continuó explicando: La mujer de la playa tenía anteojos, como la mamá de Lorenzo, la conocés? Si, le dije, la del kiosco del club. Claro, esa misma. Pero no eran tan parecidas como para semejante confusión! Bueno, en definitiva después siguió diciendo todo el camino que las dos mujeres eran iguales, que qué coincidencia, que era asombroso el parecido, y que debería haberle preguntado a esa mujer si no tendría algún parentezco con la susodicha mamá de Lorenzo... yo me iba riendo todo el camino, hasta que se enojó y me dijo: Bueno galle! terminala de reírte! que me tenés cansado che! Cuando volvamos a casa vamos a ir a ver a la del kiosco y ahí te vas a convencer de que eran iguales, ya vas a ver. Porque él sigue convencido, viste?
Entre mate y mate nos reíamos sin parar del pobre Pedro equivocado, y justo cuando estábamos en lo mejor de las risas entró él. Tras unas tocecitas para disimular, lo saludé, él me saludó, y aproveché para decirle:
-Estaba lindo anoche para caminar, no?
-Si, una noche hermosa. Con Kika salimos, como a las nueve...
-Si ya sé, si te saludé de enfrente, no me viste?
-Ah! si, si! tenés razón! anoche... cuando nos cruzamos... si, estaba linda la noche. Bueno... vuelvo enseguida galle...
Y se fué rápido, por suerte, porque a Kika y a mí ya nos dolía la panza de tanto contener la carcajada.

7 comentarios:

El extraño desconocido dijo...

En algunos casos ese problema de no distinguir los rostros llega a extremos muy problemáticos. Imagínate no poder reconocer a tus padres... o incluso a tí mismo!

adriana rey dijo...

Ya te ha pasado?
a mí solamente cuando me veo desde la vereda de enfrente :)

Magah dijo...

Muy divertido Adriana!!!

Un abrazo

adriana rey dijo...

Gracias Magah! nos seguimos visitando!

Yágoda dijo...

Debo sentirme tranquila al saber que no soy la única persona que suele tener esa característica. (No lo llamo problema para no agregar otro.) Y, aunque yo no saludo, (quizás por no-segura o por evitar el papelón) siempre paso por "colgada". Y... también causo risas.
Imaginen algo que me sucede siempre en eventos o reuniones: gente que se acerca, me saluda y yo creo no conocerlos; pues ahí, comienza mi parodia... Difícil. Luedo, acudo a mi compañero, que es como yo, y juntos acudimos a alguien de mucha confianza para solicitar información sobre "los desconocidos". Claro que, a los pocos minutos se olvida todo o se mezcla y la parodia vuelve a comenzar.
Esto, ad infinitum.

adriana rey dijo...

Yágoda: Ya veo que si alguna vez nos encontramos en alguna muestra de nada va a servir que te mande una foto mía para que me reconozcas cuando me veas!!!

Carina Felice dijo...

jajajajajajja....no se que disfruto mas.....del texto o los comentarios,.....ajjajjajajajaja un placer encontrar gente tan "normal" como una!(considerando que el parametro de normalidad es absolutamente subjetivo!!) iupi!