martes, 27 de enero de 2009

6- Recuerdos de Kika

Ayer era un día de sol rabioso. Pleno enero en Buenos Aires, sin llover por lo menos desde hace un mes. Se me ocurre ir a la casa de Kika a ver qué decía y ¿qué me encuentro? a la gallega en la cocina con los fuegos prendidos y la música a todo volumen. No sé sinceramente qué daba más calor, si el par de hornallas al máximo, o el estruendo de AC/DC que quemaba como la llama misma. A los gritos le pregunté qué estaba cocinando, lo que logró que por fin baje un poco la música, y me mire. Estoy haciendo mermeladas, me dijo sin dejar de revolver una cacerola. Pero Kika, no te parece que hace mucho calor para ponerse a hacer eso hoy?, le dije, Y? qué tiene que ver el calor? contestó arrugando la frente. Al contrario, dijo muy seria, si hace calor, y buscás cocinar cosas frescas, entonces tendrás más calor... eso me lo enseñaron de chica. Querés un mate?
Uy, dije para mis adentros, a ver esa teoría...
En el bar de mi viejo, siguió diciendo, había un cliente que iba todos los días, y resulta que cuando hacía por lo menos 30 grados, era cuando pedía sopa, o mondongo a la española, o guiso de lentejas. Claro que dependía del plato del día, creo que los martes era mondongo...
Todos se reían de él, pero yo, que entonces no pasaba de la altura de la mesa, siempre me acercaba a conversar, y él fue quien me enseñó a jugar al juego de los 7 errores, te acordás? El del diario La Razón, que traía dos cuadritos con el mismo dibujo pero en uno de ellos había 7 diferencias y había que encontrarlas. Cómo me gustaba sentarme un ratito en la mesa de Atilio a jugar a los 7 errores! Duraba hasta que mi papá venía y me sacaba porque "molestaba a los clientes". Bueno, ese Atilio, que tomaba sopa en pleno verano a la una del mediodía, era un viejo buenísimo. Al principio puede ser que yo lo molestara, pero después, con el paso del tiempo, yo me fui acercando despacito, y apenas llegaba él, yo escuchaba desde atrás del mostrador: "Y la galleguita?" y ahí aparecía yo, contenta con una lapicera en la mano para hacer marquitas en las figuritas de La Razón...
Al compás del recuerdo que, se veía por su media sonrisa, iba apareciendo en su cabeza, apagó una hornalla (por fin) y bajó el fuego de la otra. Y mientras revolvía con la cuchara de madera, me siguió explicando: Atilio me enseñó que si hace calor más vale comer caliente, porque calor con calor... dijo como si la conclusión fuera obvia. Tomáte la sopa galleguita, me decía, que te refresca! Vos sabés cómo se reían todos cuando el viejo decía esas cosas?!, Pero con el tiempo me di cuenta que tenía razón. Mientras más helado comés, más calor tenés... Ay! me salió un versito.
Mirá Kika, empecé a decirle, yo mejor me voy, porque en esta cocina hace como 50 grados, no aguanto más. Vos dirás lo que quieras, pero... para mí el calor se mata con el frío.
Ahí nomás me cebó un mate bien calentito y me dijo: Esperá, esperá que saco esta música y te pongo un tanguito, que sé que a vos te gusta. Vamos a probar la de frutilla, que me parece que me salió buenísima, y dale! sentate che! que me hace bien recordar... No tuve más remedio que sentarme, porque con la gallega no se puede... siempre te tienta con la palabra. Qué más recordaste Kika?

continuará...

8 comentarios:

Yágoda dijo...

Conocí alguien, pero de sangre napolitana, con la misma teoría.

adriana rey dijo...

ja ja! habría que probar, no?

Roberto Esmoris Lara dijo...

Son hermosas tus historias de Kika, Adriana, me encantan. Ahora me tandrás siempre por aquí.
Agradezco mucho tu visita...viste? hay algo mágico en este tema de los blogs, siempre -tarde o temprano- terminás por encontrarte con una grata sorpresa que te endulza el corazón...como los dulces de Kika

Besos, A., del REL, que ya es tu "seguidoir"

adriana rey dijo...

Roberto: Qué alegría que me hayas visitado y que pienses seguir haciéndolo! Es cierto, lo de los blogs tiene algo... (¿?) todavía no se me ocurre la palabra, pero me entusiasma!
Te agradezco mucho tu comentario, y, por supuesto, que seas mi seguidor es un honor (Los que te hayan leído sabrán por qué lo digo, y los que no, espero que también te visiten para entenderlo)además de una alegría. Gracias por tu comentario y nos vemos! mejor dicho: nos leemosssss!

(!) hombre perplejo dijo...

Estamos perdidos cuando Kika nos tienta con la palabra... Cómo engancha la gallega !)

adriana rey dijo...

hombre perplejo: me alegra tanto que te sientas tentado por la palabra de Kika!gracias.

Carina Felice dijo...

Que deja vu!!!
mi abuela, con treinta y ocho grados de temperatura, tomaba el mate hirviendo, y cenaba con sopita....."y? que tiene que ver el calor con eso?" respondia cuando alguien se lo cuestionaba....
Que placer , me parece que todos encontramos pedacitos de nuestras vidas en los relatos de Kika, Adri....en mi caso, veo Fotos del pasado y te agradezco pues lo haces con un arte y sutileza realmente encantadores!
un beso!

adriana rey dijo...

Carina: Gracias por tu comentario!! no sabés cuánto me gusta lo que me decís, y esv que los recuerdos que uno lleva no los pierde así nomás, son la historia de cada quien. Te agradezco enormemente tu visita y tus palabras.