sábado, 7 de marzo de 2009

12- Remedio casero

Al final, Kika volvió de vacaciones sin que me diera cuenta. Resulta que estuve tratando de ubicarla por teléfono y nunca lo conseguí, porque algo pasaba con los benditos celulares que cuando ella atendía comenzaban a sonar esa serie de pitiditos raros que te perforan el oído y ahí nomás se cortaba. Solamente una vez pude hablar con ella, pero fue una conversación muy corta, insignificante, así que decidí no pasarla al blog, ya que hablamos acerca del clima, la playa, la arena...hasta que la gallega de pronto se sintió un poco ofuscada por mis insistentes preguntas y me recordó: che, mirá que estoy de vacaciones eh... vos no me estarás queriendo sonsacar algo para después escribirlo, no? Respetá un poquito el descanso ajeno, por favor!
Me dió un poco de vergüenza al verme descubierta en mi intención, ya que en realidad no la había llamado con otro fin que ése, el de robarle algún relato por teléfono. Y bueno, finalmente llegó el día en que volvió, y me enteré de casualidad en la verdulería. A última hora, cuando los negocios están casi por cerrar, se me ocurre que me falta tomate para ponerle a la ensalada, y un poco de albahaca (la ensalada con tomate y albahaca me mata). Entro a la verdulería, que tiene un montón de cajones alineados con un arte increíble, y me la encuentro a la gallega en cuatro patas juntando en una bolsita todas las cáscaras de cebolla que había desparramadas por ahí. Qué hacés Kika?!, le digo en medio del asombro, ahora trabajás en la verdulería??
Por suerte había otras dos personas que estaban comprando, así que esto me dió tiempo para cruzar algunas palabritas con ella, que se incorporó con una sonrisa brillante al momento de oírme, y me soltó un: Hola ché, tanto tiempo!! Me dió un cálido beso y como si estar agachada entre los cajones juntando desperdicios fuera lo mas normal del mundo, siguió haciendo su tarea. Estoy un poco apurada, así que perdoname que no te lleve mucho el apunte, me dijo sin mirarme. Recién llego de la costa y me encuentro con que está Lucrecia en casa tocando el timbre, y tiene un problema bárbaro la pobre. Resulta que la hija que antes era tan rubia... te acordás de la hija de Lucrecia? la rubiecita... Si, si, qué le pasa? Y... no sé con qué champú se lavó el pelo y se le empezó a oscurecer. Una desgracia! Con ese pelo tan hermoso que tenía, que hasta parecía que reflejaba el sol de tan dorado!!
Mientras me decía esto, Kika cada vez mas se esforzaba en estirar sus brazos para alcanzar las últimas cáscaras de cebolla que habían ido a parar abajo de los cajones de los zapallitos. Yo me la quedé mirando, y pensando para mis adentros cómo puede ser que esta Kika siempre tiene que salir con alguna cosa rara. En eso se levanta y le pregunta al verdulero: le debo algo?? con éstas ya creo que me alcanza... el verdulero con una media sonrisa le contesta que no, que vaya tranquila, que le hizo un favor porque le quedó el suelo bien limpito. Así es como yo salí también atrás de ella sin mis tomates y sin mi albahaca, siguiéndola de cerca porque no me iba a quedar sin saber de qué se trataba aquello. Y para qué es todo eso?, qué tiene que ver la cebolla con el cabello de la hija de Lucrecia? Ah! no me digas que no sabés que el cabello se aclara si te lo lavás con un té de cáscaras de cebolla... Hay que hervir bien bien la cebolla, hasta que el agua toma un color entre dorado y rojizo, viste?... y después con eso te enjuagás. Eso me hacia mi mamá cuando era chica, y así me duró bastante el pelo rubio...che, vos serás muy culta, pero de remedios naturales ni jota! Vas a ver, en pocos días tenemos a la hija de Lucrecia tan rubia como antes.
La verdad es que era la primera vez en mi vida que escuchaba ese remedio (?) para solucionar el oscurecimiento del cabello, pero además de lo novedoso del asunto, me quedé otra vez con esa sensación de... la sensación que casi siempre me produce encontrarme con Kika.

8 comentarios:

Carina Felice dijo...

y si prueba con te de manzanilla???? huele mejor que la cebolla.....avisales...dale....

;-)
Besitos! Y Bienvenida!!!(teniamos extranianza!)

adriana rey dijo...

siiii!! tenés razón con lo de la manzanilla! se lo voy a decir (aunque cuando a Kika se le pone algo en la cabeza...jajaja)
Y gracias!

impersonem dijo...

Sí, mejor con camomila, y con agua oxigenada.

Besos.

Soldado Raso dijo...

Las vacaciones de Kika se me hicieron muy largas... pero ese suplicio terminó. ¿No conseguiste ninguna historia de este tiempo? ¿Qué se quedó sin usar en su bolsa?
Huevo y manzanilla usaba mi madre en mi cabecita hueca.

P.D.- Ariadna, muchas gracias.

adriana rey dijo...

impersonem: la verdad no conozco la camomila, quizás acá se llama de otro modo, pero lo averiguaremos. Gracias por los consejos!

Soldado Raso:
pronto voy a conseguir alguna historia de las vacaciones... estamos en eso. Saludetes! (perdón, se me escapó el plagio)

Soldado Raso dijo...

Camomila es manzanilla

Saludetes!

El extraño desconocido dijo...

Lo mejor es el agua oxigenada,jeje. Se le quedará el pelo hecho una mierda, pero al menos rubio, rubio. Ya tenía ganas de que volvieras a contar algo, Adriana! Saludos

adriana rey dijo...

Hola extraño, gracias por tu consejo! divino, jaja